Mièrcoles de Ceniza, anuncia el final del Carnaval y el comienzo de la Cuaresma.
Epoca en la que se come màs pescado, sobre todo bacalao, aunque es tradición, éste día comer sardinas, por lo cual y gustándome seguir las tradiciones, he preparado una coca de sardinas.
INGREDIENTES:
para la masa:
200 GRS. HARINA
100 ML.CERVEZA
ACEITE DE OLIVA-SAL
para la guarnición:
UNAS TIRAS DE PIMIENTO
ROJO-VERDE y AMARILLO
1 CEBOLLETA LAMINADA
1 AJO LAMINADO
2 CUCHARADAS DE TOMATE FRITO
3 SARDINAS
VINO BLANCO
PREPARACIÓN:
Ponemos la harina en un bol con un poco de aceite, sal y la cerveza, primero removemos con una cuchara de palo, cuando empiece a mezclarse, pasamos a amasar con las manos, hasta que no se pegue, la tapamos y guardamos unos 15 minutos.
Mientras , freimos ligeramente los pimientos, cebolleta y ajo.
Limpiamos y salamos las sardinas y las sellamos en la sartén,
Ahora ponemos la masa de la coca , en la superficie de trabajo y con la ayuda de un rodillo, la extendemos.
La ponemos en una molde, pincelamos con el tomate, por encima ponemos la fritada y por último las sardinas.
Introducimos en el horno caliente a 180º calor por abajo, durante 15 minutos, comprobamos que este bien dorada y listos para comer.
BON PROFIT
El imaginario catalán está lleno de personajes que marcan el calendario anual de una manera muy gráfica. Ahora que el Carnaval ya se ha acabado, y ya nos encontramos en el periodo de Cuaresma. El personaje que simboliza gráficamente este periodo es la Vieja Cuaresma. Un personaje que también está presente en otras zonas del mediterráneo, como Grecia, donde se le llama la señora Cuaresma.
Según cuenta la tradición, durante los días de Carnaval, el rey Carnestoltes y la vieja Cuaresma mantienen una lucha. Pero es la Vieja Cuaresma quien termina ganando, haciendo que abandonen las leyes del rey Carnaval, pasando así del arrebato a la calma, con días de ayuno y orden. Según la tradición, las comidas abundantes se cambian por un régimen de sopas con aceite, verdura y agua, y sólo los domingos se podía comer pescado.
Así, la Vieja Cuaresma toma la forma de una vieja arrugada, con siete piernas que va perdiendo de una en una a medida que van pasando las semanas de Cuaresma. El tener siete piernas, es una de las singularidades del personaje, junto con el hecho de que en la mano lleva un bacalao, y una cesta de verduras, simbolizando que es época de abstinencia de carne.